jueves, 7 de noviembre de 2013

Aún es.

Llevaba ya varios meses, días, horas, minutos; no se, pensando en que iniciaría esta entrada con un “Mi abuelo era”, pero la realidad es que jamás será pasado; nunca tendrá un acento de mala nostalgia, y mucho menos de olvido. Por lo tanto puedo decir que:

Mi abuelo es un hombre que me ha tocado de todas las maneras en que se le puede tocar el corazón a una persona. Es y siempre ha sido un ser sin restricciones para con los suyos; tiene una constancia que te empuja, te lleva hacia adelante si caminas junto a él. La mayor parte de su vida trabajó en una pizzeria, la cual, por muchos años, fue el sustento de una extensa familia y aun lo es.

A los que les tocó esperarlo todas las noches en una calle cerca de la que era la “la casa de todos”, después de su jornada laboral, cuentan que, se volvía un momento importante del día; yo por mi parte dejaba volar la imaginación y creaba un momento lleno de algarabía y muchas sonrisas: él, asomando su enorme sombra por toda la acera, ellos esperando en alguna banqueta en donde lo esperaban ansiosos de oír alguna pisada de mi abuelo que siempre fue quisquilloso y por demás irreverente; la noche era larga, los cigarros y el café: un legado que llevarían hasta mis días.

Se suponía que llegaría hasta este párrafo con absoluta firmeza, pero es importante anotar que los teclados jamás se han descompuesto por alguna lágrima derramada, así que le doy “las tres” al cigarrillo y prosigo:

Dejando un poco de lado el break,  las horas extras y las tantas nóminas, mi abuelo es también un anfitrión de carrera larga, le gustaba hasta hace unos años, tomarse sus tragos y tener a toda la familia reunida por cualquier ocasión que fuese digna de festejarse, aunque bueno, otras tantas era por el simple gusto de echarse una platicada o una bailada con caderita pegada y todo. Que, ya para sus años y mis años, no me tocó verlo en su plena hangueada, pero siempre supe de sus amores antes de mi abuela, era un “Don Juan”.

Y sí llegaste hasta aquí, podrías tener la noción de que este hombre era un cabrón bien trabajador. Lo cierto es que llegó al mundo con varios sabores y también hay un lado bien dulce que se escapa en cada mirar que te dirige, un “pan de dios”, le dicen, que si se manejara un perfil en Facebook, tendría la bola de amigos que sí son amigos, que sí lo admiran y que sí lo quieren derecho. A mí por ejemplo, me dio cada lección a partir de que cruzo la puerta de su casa, imagínense que te recibe con un “-¿Ya comiste? –Sí. –No importa, vuelves a comer y ya”. Imagínense.

Es por eso que, estas letras tienen un sentir de quedar, un sentir de eternidad que me arrullan y me dicen que él está aquí, esta allá, está detrás de mí diciéndome que todo está bien, pero también está adelante con la mano extendida.

Yo, por mi parte, abuelo, papá, te digo:


No importa que ya hayas cerrado los ojos, aún siento tú mano, así que despreocúpate, descansa, sonríe, te admiro, te sigo, me inspiras; respira profundo, ya llevas todo y no olvidas nada, yo jamás olvido, te abrazo, te veo más adelante.



jueves, 3 de octubre de 2013

Te extraño, nos extraño.


Solo el sentir que extrañarte a veces me hace pensar que estoy lejos de ti me llena de sensaciones que aún no logro descifrar, sin embargo el extrañarte es natural, pienso yo, porque si estas lejos de mi aunque sea por un instante ya siento que te extraño, mis sentimientos están quizá más fuertes que nunca sin embargo puedo sentir que necesito tenerte siempre a mi lado, coger tu mano, estar cerca de ti, sentir que somos uno solo, saber que estamos en una misma dirección siguiendo un solo camino que nos lleva al final de una hermosa historia, final que es el comienzo de una nueva vida, final que da lugar a nuevos sentimientos de inicio a nuevos objetivos de vida , a nuevos horizontes, a sueños que deben de cumplirse, sueños ya no de uno, sino sueños de ambos, sueños que harán que despertemos cada día más cerca el uno del otro, sueños que reconfortaran nuestra alma y nuestro espíritu, sueños que nos hacen ver que todo es posible si realmente lo queremos hacer.

Por ello es que cuando estas en mi mente siento que te extraño, no es la distancia la que me preocupa, es el no sentirte cerca, pero cuando estamos juntos o cuando conversamos sabemos que estamos juntos, sabemos que somos ese único ser que tiene luchas grandes por delante pero que nunca dejaremos de seguir esa misma dirección que ambos hemos trazado, sabes en este momento siento que estoy conversando contigo, te siento frente a mí, veo el brillo de tus bellos ojos que me miran con ese sentimiento que ya hemos conocido y estamos trabajando en perfeccionarlo, con ese sentimiento que nos guía y nos acompaña, con ese sentimiento que aunque la distancia algunas veces nos aleja nos mantiene más cerca que nunca.

Imagino el amanecer en un paraje tan bello que a través de tus ojos puedo ver, que a través de tu piel puedo sentir, que a través de tus pensamientos está en mí, veo por tus ojos y siento esa paz y esa quietud que acrecientan mi felicidad, que me hacen tenerte a cada instante a mi lado, que solo me hacen saber que estoy viva y que la grandeza del universo y la grandeza de la naturaleza nos dan como un premio para poder seguir cada día soñando en que todo es posible, que nos dan la fuerza para que esos sueños se cumplan, que nos hacen darnos cuenta que en ese sueño estamos siempre juntos.

El solo hecho de escuchar tu voz me tranquiliza y me hace ver que el arduo trabajo que se me espera no es más que la prueba que nos hará cada día más fuertes y nos mantendrá siempre unidos, toma mi mano así como yo tomo la tuya, sostenla como lo hago yo y nada ni nadie podrá separarnos, no hay más que tomar fuerzas y seguir adelante, no hay más que disfrutar cada instante de nuestro presente pues hará que nuestro futuro sea cada día mejor, la lucha nunca termina, el extrañarte siempre estará conmigo, pues sé que ese sentimiento me hace cada día más fuerte.

Si algo debo de reconocer es que el extrañarte nos hace cada día más fuertes y nos hace ver el verdadero camino que debemos de recorrer uniendo nuestras fuerzas por un solo objetivo, aquel que nos haga ser cada día más felices, aquel que nos haga cada día ser más fuertes, aquel que nos ayude a construir ese mundo que necesitamos, aquel que con valores y amor nos espera.
Es por ello que te extraño a cada instante, porque sé que tu presencia no me faltara, vayamos juntos como siempre por nuestro camino cuyo destino final confluye en la unión de nuestras almas, que sabemos es el camino correcto.

Entonces has de saber que te extraño y que siempre lo haré pues así te mantengo más cerca a mí, porque así sé que estas aquí a mi lado, porque sé que necesito de ti siempre.

martes, 24 de septiembre de 2013

Todas las respuestas son ÉL.


¿Les he hablado de su sonrisa? Tiene la sonrisa más hermosa del mundo.
¿Les he hablado de sus abrazos? Tienen el poder de solucionarlo todo.
¿Les he hablado de sus besos? Son la cura para cualquier mal.
¿Les he hablado de sus ojos? La mirada más tierna le pertenece a el.


Ojalá tuviera más brazos yo; lo abrazaría infinitamente.
Ojalá tuviera más grande el corazón; cabría lo mucho que le quiero.
Ojalá existieran más palabras; los "te quiero" creo ya me alcanzan con el.


Altas y bajas; caerse y levantarse. Los corazones rotos, las rodillas raspadas, las pérdidas de ilusiones, peleas sin sentido, los vacíos que se quedan por cualquier cosa; todo lo ha sabido solucionar, todo lo ha sabido arreglar con su forma tan singular de ser, que nadie más podría igualar.


Un beso, un abrazo, un "todo va a estar"; siempre encuentra la manera de arreglarlo todo, y arreglarme a mí, de arreglarse él de que estemos bien.


Estoy convencida, de que algo esta a punto de marcar mi vida.


miércoles, 7 de agosto de 2013

Tú nombre.


Si me piden escribir algún texto que duela, que escarbé cicatrices
que las vuelva heridas de nuevo, no tengo problema, lo escribo, lo siento, hago que duela.
Porque sé que de alguna manera soy una persona triste, decepcionada de algunas cosas, de tantas.
No tengo problema porque sé que de una u otra forma, me duele ser, estar, o ser.
No tengo problema porque el amor, la muerte, la vida misma, te enseña, me enseña, nos enseña que duele, todo.

Que en algún punto tiene que doler y tendremos que dejar que duela.
Por eso no tengo problema, y porque sé que dueles.

Pero, si me piden escribir algún texto que haga sonreír, que muestre paz
Que haga sentir que estoy bien, que soy feliz, que no duele, ¿sabes qué?
También puedo, porque estás, porque me haces ser, porque mi sonrisa ya es tuya
Porque mi cuerpo te pertenece, porque el gris se vuelve verde y el llanto se vuelve risa
Porque la oscuridad ya es luz, y el objetivo de vivir ya no es vivir, ahora eres tú.
Porque estoy escribiendo con una sonrisa en el corazón y te estoy abrazando con la mirada.

Felicidad, es poder escribir tu nombre junto al mío.


lunes, 22 de julio de 2013

Merecemos.

Te merezco en una tarde juntos.
Te merezco en una larga caminata.
Te merezco en las sonrisas. En las risas. En las cosquillas.
Te merezco en las miradas.
Te merezco en el enrojecimiento de mis mejillas.
Te merezco en los abrazos y quizá hasta en los besos. En pequeñas muestras de cariño.
Te merezco en los enojos y hasta en los dramas.
Te merezco en un verano en la playa o tal vez solo en un parque.
Te merezco en una tarde lluviosa o soleada viendo tu o nuestras películas favoritas.
Te merezco en un concierto.
Te merezco en las pláticas. En las largas. Las cortas. Las melosas. Las de madrugada.
Te merezco en las taquicardias. En el nerviosismo.
Te merezco en las canciones. Te merezco en cantarlas y tararearlas juntos.
Te merezco en tomarnos de la mano.
Te merezco en las ganas de hacer esto, y más, una y otra vez. Sin cansarnos.

Te merezco.
Nos merecemos.




viernes, 12 de julio de 2013

No es que pueda, es que quiero.


No es que pueda hacerte feliz, ni que deba; es que quiero y eso basta.
Tampoco es que pueda darte todo; es que lo deseo y no importa más.
No sé si estás o estoy pero estamos.
No sé a dónde vamos ni si llegaremos pero sé que donde nos quedemos, será juntos.
No sé si me sientas o me pienses o te importe o te acuerdes, pero yo nos veo y te veo y sonrío y me quedo.
No tengo ni la más remota idea de qué sea esto, cómo fue, cuándo sucedió, ni cómo lo vean los demás, pero lo siento y con eso sé que está bien.


No sé si entiendas o te des cuenta, porque a veces ni yo lo hago, pero nos quiero.

domingo, 7 de julio de 2013

Te quiero.


No hay ni una "Razón" de por medio, de hecho creo que no hay nada, solo momentos, momentos bien bonitos que me niego a soltar.

Ayer lo platiqué con mi mejor amigo, y es que creo que no hay otra persona que me conozca mejor que el, le pregunte ¿Te parece que me puedo llegar a enamorar? Sí, OH GOSH.

Fue todo lo que dije, y sí, tal vez no lo se...

Me gustas, pero aun no somos nada, es como estar y a la vez no estar. Nos queremos cuando estamos juntos, pero cuando me voy a mi casa es otra cosa.

Te quiero y te quiero hermosamente demasiado. Me llegan a pasar tantas cosas a la vez, que no sé por dónde empezar.

Quiero verte, llevarte al parque, ir al cine o un helado... Te extraño.

Por primera vez sé lo que quiero, y no quiero un rato, no quiero algo casual.

Quiero un mensaje de buenos días y uno de buenas noches, un te quiero de vez en cuando, tampoco lo quiero cada dos segundos. Pero demuéstrame "ALGO"

Algo que me diga, que es verdad, que es real cada beso, cada abrazo. Algo que me diga que te quedarás. Creo que estoy intenseando demasíado. Hahahaha...

Siento que me estoy aventando al vacío y sin paracaídas, por que aún no te he dicho que me esperes al final del vuelo, simplemente estoy esperando a que tú me lo digas. Que me digas que me estarás esperando al final, que esperas y deseas tanto como yo, que estemos, que seamos, que sucédamos.

Mírame, es todo, solo date cuenta que estoy, que existo, que no soy invisible. No te voy a decir que no soy igual que las demás personas por que puede que lo sea y hasta peor, tampoco te voy a decir que soy lo mejor, ni que conmigo te va a ir mejor. Pero se que te puedo hacer feliz.

Tal vez estoy idealizando, pero ¿y si no?
Creo que es hora de hablar, de que me salgan las palabras, escupir los sentimientos.
Vomitar el corazón.

Decirte simplemente.... Que te quiero.