domingo, 27 de marzo de 2011

Libro abierto.

He decido dejar de ser persona, para ser un libro.
Un libro que puedas leer con el tacto.
Un libro que puedas razonar con los labios. 
Un libro de pasta dura, con el interior lleno de versos íntimos.
Un libro que siente, que entiendes.
Un libro que acaricias, supervisando los daños, palpando las cicatrices de cada caída. 
Un libro viejo, un libro que tus ojos ya han gastado demasiado, pero que no te cansa.
Un libro que ya conoces de memoria, pero te sigue perdiendo entre sus páginas.
Un libro que lleves de viaje, para no aburrirte en el camino.
Un libro que te queme las yemas de los dedos, sin ningún dolor.
Un libro de portada descuidada, de interior maltratado, usado... interesante.
El libro que guardas bajo tu almohada, contándole tus sueños sin saberlo.
El libro que estás dispuesto a leer en verano, diario.
El libro que posee las páginas que tus ojos devoran con devoción.
El libro que lees a solas, disfrutando cada palabra, cada letra, cada coma.
El libro que lees en voz alta por la madrugada.
El libro que buscas desesperado bajo tu cama, entre tus sábanas.
El libro que al llegar al párrafo exacto... te robe una nueva sonrisa.

Quiero ser ese libro que lees en tus ratos libres, al llegar de la escuela, después de comer, antes de dormir.

Tu libro favorito. 

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